January Jones, esa rubia debilidad...
Hay dos January Jones: por un lado, la chica sexy pero inocente que ratonea. Esto lo vimos en películas como “Locos de ira” (donde despertaba las fantasías lésbicas) y “Realmente amor” (donde era parte de un quinteto de amor libre).
Por el otro, la mujer contenida, fría, delicada pero fuerte, sumisa pero apasionada. En dos palabras: Betty Draper. Tiene sentido, a fin de cuentas, que todo pase por la dualidad, por ese desdoblamiento, digno de un doppelgänger hitchcockiano visto en Vértigo.
Hace unos días se estrenó la cuarta temporada de Mad Men, la serie de Matthew Weiner de la que todos hablan y con motivos solventes. Mad Men fue también el puntapié para el lucimiento y/o exploración de una nueva faceta de actores como Jon Hamm, Vincent Kartheiser y John Slattery; y de actrices como Christina Hendricks y Elisabeth Moss.
January Jones no fue la excepción. Pasó de cumplir roles modelo en las películas mencionadas y en otras como la secuela de Dirty Dancing a ser una nominada al Emmy y una chica Hitchcock de los tiempos modernos.
Fuente: diario La Nación















