MERIDIANO
Con matices, así es posible sintetizar lo que sucedió después, y continúa a pesar del transcurso de los días, en la sesión del miércoles pasado en la que los senadores eligieron autoridades, pero no lograron conformar las comisiones por el retiro de la bancada oficialista.
Sin embargo, quien sí sacó provecho del desencuentro fue el senador riojano y ex presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem, a quien más de uno ya lo tenía en la búsqueda de un heredero antes que en continuar con su ideario casi maquiavélico.
El reciente retorno del protagonismo de Menem, que se augura podría extenderse teniendo en cuenta la paridad que se plasmó en la media sesión, o sesión a medias, volvió al invernadero por ahora, tras las explicaciones que dio a medios seleccionados por él mismo.
“No hice ningún acuerdo con la oposición”, “no firme ni autoricé a nadie para que actuara en mi nombre”, “nunca voy a votar con el kirchnerismo”, fueron algunas de las frases que utilizó el riojano para justificar su ausencia que, a la postre, terminó derrumbado las pretensiones opositoras.
Casi en paralelo, los oficialistas y sus contrincantes invadieron los titulares con las más variadas interpretaciones de lo sucedido el miércoles, ironías incluidas de parte de los primeros y amenazas de los segundo con respecto a la institucionalidad.
El jefe de la bancada del Frente para la Victoria, el ultrakirchnerista Miguel Ángel Pichetto, dijo a quien quisiera escucharlo que se habían retirado porque la oposición “afirmó que tenía el quórum necesario para sesionar”, como regodeándose por haber tumbado los propósitos del contrario.
En la oposición, hicieron fila para descalificar la actitud de los integrantes de la primera minoría en el Senado, amplificado todo por los medios de comunicación que resisten a capa y espada el dolor por el dedo en la llaga que les metió el Gobierno con la Ley de Medios.
Por ahora el debate sigue abierto, en tanto crecen las visitas a la residencia presidencial de Olivos y se suceden las reuniones entre los operadores de las fuerzas políticas que conviven circunstancialmente con un propósito bien definido: límites a los Kirchner, pensando en el 2011.
A todo esto, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió decididamente a ocupar un espacio en el exterior. Fue a la cumbre de los países latinoamericanos y del Caribe, en México, y aprovechó una entrevista con la CNN para hablar del presidente de Estados Unidos.
En la primera incursión, logró un respaldo contundente de los 33 países participantes a favor de los reclamos de soberanía argentinos en las Islas Malvinas, lo que hizo reverdecer las posibilidades de que el tema alcanzara consideración internacional.

El apuro de la diplomacia argentina encontró una acogida favorable entre los países de las dos regiones, precisamente en momentos en que una empresa británica comenzaba las exploraciones en busca de petróleo en el archipiélago.
El foro fue más allá al aprobar la conformación de una liga de países, por fuera de la Organización de Estados Americanos (OEA), sin la participación de Estados Unidos y de Canadá. Ahí también estuvo Argentina que, hace tiempo, descubrió que no hay mejor alianza que con los vecinos en las actuales circunstancias.
En cambio, durante la entrevista con la televisión estadounidense la Presidenta dijo que Barack Obama no había satisfecho las expectativas de los países latinoamericanos y, nuevamente, hubo un alineamiento en la divulgación de sus dichos con el inocultable fin de generar algún tipo de controversia.
Primero salió el encargado de negocios del país del norte a relativizar la observación de Cristina Kirchner, después otros, más diplomáticos, desde allá dijeron que Obama si goza de popularidad en esta zona. Un chisporroteo de los tantos.
Pero no fueron ni una ni otra circunstancia las que sacudieron al cono sur en las últimas horas, sino la tragedia que un sismo provocó en Chile y cuyos temblores también alcanzaron a varias provincias argentinas.
“Hace poco acudimos todos a Haití, en solidaridad, y ahora somos nosotros los que recibimos esta muestra en un momento difícil”, dijo la presidenta trasandina Michelle Bachelet, al agradecer las muestras de apoyo de distintos países del mundo, ante el desastre que anoche se había cobrado la vida de unas 200 personas.
Duro cruce
El gobernador Maurice Closs respondió con dureza, el viernes que pasó, al diario Primera Edición por la publicación de una sucesión de artículos que involucraban directamente a su gestión en temas tales como el endeudamiento provincial, un supuesto incremento salarial de los funcionarios y una presunta maniobra con el Digesto Jurídico.
“Yo acepto las críticas, pero no cuando se falta a la verdad”, dijo el mandatario antes de responder con firmeza que desde 2003 la Provincia no había tomado nuevas deudas y arremeter contra el desbarajuste de las arcas en los 90, aunque aseguró que hoy la deuda provincial supera los 3.400 millones de pesos.
Closs acusó a la publicación de utilizar métodos “nazi-fascistas”, al recordar la famosa frase de Göebels, el encargado de las operaciones propagandísticas de Adolfo Hitler, acerca de “miente, miente que algo quedará”.
Tras cartón exhibió su recibo de sueldo y el de sus antecesores Julio César Humada y Ramón Puerta, remontándose a más de dos décadas, para remarcar que tales haberes no habían sufrido variaciones desde entonces, fijándose aún hoy en alrededor de 9 mil pesos.
Lo hizo para rechazar las publicaciones del diario con respecto a un supuesto aumento salarial del 140 por ciento que se habían otorgado funcionarios de su gobierno, incluido él, apoyado en una actualización de una norma modificada en el Digesto Jurídico.
Fue la primera vez que, públicamente, el Gobernador mostró su disconformidad con un medio de comunicación de Misiones, pero aclaró que lo hacía “por primera y última vez”, ya que “no se puede andar diariamente separando la verdad de las mentiras que dicen otros”.
En forma directa apuntó a la publicación como un instrumento del proyecto político del PRO, cuyo principal referente en la provincia es el diputado provincial Claudio Wippplinger, nada menos que el hijo del propietario del diario.
Y como era de esperarse, la respuesta llegó desde la página 3 de la edición de ayer del diario de la calle Córdoba, a través de una carta abierta del legislador del PRO, quien arremetió con pedidos de respuestas acerca de diversas situaciones, todas de tipo social, que se plantean en la Provincia.
Para su cometido periodístico, el legislador se apoyó en aquello de que “tengo el cuero duro” que había dicho Closs, al reclamarle tranquilidad y devolver la acusación de “nazi-fascista”, apuntando al manejo de los medios de comunicación del Estado.
El cruce no dio para más, aunque el avance inexorable del tiempo seguramente contribuirá para que se fomenten este tipo de circunstancias, sobre todo frente a la próxima convocatoria electoral que encontrará a unos y otros en veredas distintas.
Jueces a juicio
Finalmente el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios resolvió abrir el trámite para tratar la situación de los jueces Horacio Gallardo y José Luís Rey, por haber autorizado las intervenciones telefónicas que derivaron en un escándalo nacional que investiga Norberto Oyarbide.
Por lo insostenible de la actuación de los dos jueces en el caso, ya nadie apostaba un céntimo por su continuidad en el cargo, aunque será el “Jury” el órgano encargado de resolver cuál será el camino que seguirán ambos, antes del 16 de abril.
Fue mucho lo que ya se dijo al respecto, incluidas algunas posturas sorprendentes como la del Colegio de Abogados de Misiones que hasta se animó a darles un tibio apoyo a Gallardo y Rey cuando debían responder a la requisitoria del juez porteño.
El presidente de la Asociación de Magistrados y hasta el gobernador Closs fueron contundentes en el caso: coincidieron en señalar que debían presentarse a declarar en la causa y dejar de lado las ideas trasnochadas, como la jurisdicción, para eludir sus responsabilidades.
En el Superior Tribunal de Justicia, plantearon inhibiciones en el caso Rubén Uset y Cristina Leiva, quien además votó en contra del enjuciamiento. Uset fundamentó su actitud en la intervención que tuvo uno de los magistrados acusados en una causa por amenazas que había sufrido su hijo. Leiva, por su parte, mencionó que una hermana, actuando como secretaria judicial, había dado curso a un trámite, ahora observado, que había autorizado uno de los jueces en cuestión.
Se sabe que en la investigación que lleva adelante el juez Oyarbide, la figura de Macri aparece en cada expediente, ya que tanto el espía Ciro James como el ex comisario federal Jorge “Pino” Palacios, habían estado cerca de su riñón al momento en que, desde Misiones, se habían pergeñado las escuchas ilegales.
Es más, no fueron pocas las personas que desde el principio se animaron a vincular la figura del ex gobernador Puerta, la amistad que mantiene con Macri, cierta ascendencia todavía sobre determinados estamentos del Estado misionero, para enlazar la intervención telefónica autorizada por Gallardo y Rey al número del cuñado del gobernador porteño.
En fin… Es probable que de todo ello sólo una porción sea aclarada en el juicio a los dos jueces misioneros, hoy más cerca de la destitución y de la detención que de los estrados judiciales.
MERIDIANO
El encuentro de la presidenta Cristina Fernández con un grupo de gobernadores que se realizará mañana, se proyecta como otro capítulo de la puja que, desde el fondo de la historia federal de la Argentina , mantienen el poder central y las provincias por el reparto de los fondos.



